Contar lo que a uno le pasa en la consulta es más difícil de lo que parece, sobre todo la primera vez. Estos cuestionarios son para eso: seis preguntas, menos de dos minutos, y al final lees en orden lo que acabas de contar.
No dan un puntaje, no te clasifican y no te ponen una etiqueta. Ninguno es un instrumento validado ni sirve para diagnosticar: lo que hacen es darte las palabras para que la consulta empiece más adelante de donde suele empezar.
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¿Te está fallando la erección?
Seis preguntas. Menos de dos minutos.
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¿Terminas antes de lo que quisieras?
Seis preguntas. Menos de dos minutos.
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¿Se te fueron las ganas?
Seis preguntas, para hombres y mujeres. Menos de dos minutos.
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¿El orgasmo no llega?
Te cuesta, se demora mucho o nunca ha pasado. Seis preguntas, menos de dos minutos.
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¿La penetración te duele?
Seis preguntas para mujeres. Menos de dos minutos.
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¿El porno o el sexo te están ocupando demasiado?
Seis preguntas. Menos de dos minutos.
Ninguno de estos cuestionarios reemplaza una consulta, y ninguno guarda lo que respondes: el cálculo ocurre en tu propio navegador y ahí se queda.