Que la erección no responda es uno de los motivos por los que más se consulta, y casi nunca tiene una sola causa detrás. Pueden estar metidos el sueño, la ansiedad, un medicamento que empezaste hace poco, las hormonas, cómo va la relación o la circulación.
Este cuestionario no averigua cuál de todas es —eso solo se sabe revisando—. Lo que hace es ayudarte a ponerle nombre a lo que te pasa, para que puedas contarlo más fácil cuando pidas una cita.
Si prefieres leer sobre esto antes de responder, aquí está el artículo: Disfunción eréctil: por qué ocurre, qué hay que descartar y cómo se trata
Son seis preguntas y toma menos de dos minutos. No tienes que escribir nada: marcas la opción que más se te parezca, aunque no sea exacta. No hay respuestas buenas ni malas. Esto no es un diagnóstico y no reemplaza una consulta.
Lo que acabas de describir
Esto no es un diagnóstico. Es lo que acabas de contar, puesto en orden.
Dices que la erección no te está respondiendo como querías. Es de lo que más se consulta, y casi nunca tiene una sola causa: pueden estar metidos el sueño, la ansiedad, algún medicamento, las hormonas, lo que pase en la relación o la circulación. Que la circulación esté en esa lista no quiere decir que tengas algo del corazón: quiere decir que es una de las cosas que se miran. Cuál de todas es, solo se sabe revisando. Y si estás tomando algún medicamento, no lo dejes ni le bajes la dosis por tu cuenta: eso se mira en la consulta.
Dices que la erección responde distinto a solas que con otra persona. Esa diferencia es de las cosas más útiles que puedes contar en una consulta, porque cambia lo que hay que revisar. No tienes que descifrarla tú: cuéntala tal cual.
Dices que antes de tener sexo ya estás pendiente de si la erección va a responder. Estar pendiente cansa, y cuando la cabeza está vigilando suele quedar menos espacio para lo que estabas buscando. Muchas veces se arma un círculo: mientras más pendiente estás, más pesa esa vigilancia. Es de lo primero que se trabaja en consulta.
Dices que has dejado pasar oportunidades de tener sexo para no arriesgarte a que la erección te falle. Ese miedo suele pesar por sí solo, y también es de lo que se habla en consulta. Vale la pena hablarlo.
Por lo que respondiste, no se ve nada de cuidado, pero sí marcaste algo que vale la pena mirar. En la erección influyen muchas cosas: el sueño, el trago, el estrés, algún medicamento, cómo va la relación. Cuál pesa en tu caso se mira en una consulta. No hace falta que algo ande mal para pedir una cita: también se consulta para mirar las cosas con calma y salir de dudas.
Por lo que respondiste, no se destaca nada. Si aun así algo te quedó dando vueltas, una consulta también sirve para preguntar y salir de la duda: no hace falta que algo ande mal. Y si más adelante cambia, esta página sigue acá.
Esta página no te puede decir qué tienes; una consulta sí. En la consulta revisamos tu cuerpo, los medicamentos que tomas y tu historia, y de ahí sale qué te está pasando y qué se puede hacer.